miércoles, 9 de diciembre de 2009

Un ciego entre rubias

Un hombre ciego entra en un bar de lesbianas por equivocación.

Se las apaña para llegar hasta la barra y pide una copa, y tras estar un rato sentado en el taburete le grita al camarero

- Eh, tu, ¿te gustaría oír un buen chiste de rubias?

Inmediatamente se hace un silencio total en el bar y con una grave, profunda y áspera voz, la mujer que esta sentada junto a el le dice:

- Antes de que cuente ese chiste, señor, y en atención a su minusvalía física que le impide ver, creo que lo justo es que le advierta de cinco cosillas: Que la camarera es rubia, que el portero del bar es una mujer rubia, que yo mido un metro ochenta, peso 80 kilos, soy cinturón negro de karate y tengo el pelo rubio, que la mujer que esta conmigo es policía y es rubia y que la dama que esta sentada al otro lado de usted es leñadora y también es rubia. Y ahora que sabe eso, piénselo cuidadosamente: De verdad ¿todavía quiere contar ese chiste?

El ciego piensa durante un par de segundos, menea la cabeza y contesta:

- Naaaaa… Pues no lo cuento…¡Paso de tener que explicarlo cinco veces!

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