lunes, 10 de agosto de 2009

En el cumple de David

Hoy en el cumpleaños de David, un amigo de mi hermano, nos descojonamos de la risa. Para empezar Sobrino nos enseñó unos videos del día anterior, que habían ido de botellón. En el mejor de ellos se veía primero a mi hermano saltando un contenedor que había ahí tirado y leugo a Elier haciendo el idiota en el contenedor.

Elier nos contó la historia de Miguel Ríos, os la cuento:

"Un día llega un tío a la tienda y me dice:
-¿Tenéis discos de Miguel Ríos?
Yo le digo que sí, y me dice.
-Rock 'N Rios, ¿cuánto cuesta?
Entonces busco en el ordenador y le digo
-9,95€
-¿Y de aquí en 20 años cuanto costará?
-Pues no sé, ahora cuesta 9,95; en 20 años no sé.
Y bueno, me pregunta por otro CD que no me acuerdo el nombre y le digo que 11,95; y otra vez lo mismo: "¿Y de aquí en 20 años cuanto costará?
-Pues yo que se, ni siquiera se si de aquí en 20 años seguirá en listas de ventas.
Entonces el tío se va y yo así de casualidad bajo la pantalla del ordenador y el siguiente disco es "De aquí en 20 años". Nos empezamos a descojonar y estuve por decirle al tío, vuelve, que lo tenemos."

Uno de los regalos de David fue una silla hinchable de estas con una cabeza de elefante. Entonces se sentó Elier y nada más sentarse se giro y al agua. Todos jajajaja, jajajaja. Después la probó David y parecía que estaba violando a un elefante, después de aun rato de forcejear con la silla le acabó arrancando un brazo. Después de eso todo lo que tocaba lo rompía, tenía que ir a recoger a su novia y el coche no le arrancaba, entonces fueron en el de mi hermano, Oli, entonces Oli fue a bajar la ventanilla y justó David cerró la puerta, y la ventanilla se cayó para adentro.

Después estuvimos jugando al asesino y mientras el asesino hacía una masacre, la policía, Irene, ni siquiera sabía que era la policía, al más puro estilo Jefe Wiggum. Después, a Irene le volvió a tocar y mientras el asesino empezaba a matar ella estaba viendo para la araña que había dentro de un vaso (menos mal que no es policía de verdad).

Al final, antes de irnos, Jose nos contó el chiste de la guinda:

"Esto es un señor que entra en una pastelería y dice:
-¿Ese pastel cuanto cuesta?
-10 €.
-¿Y sin guinda?
-10 €.
-Pues deme la guinda."

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